¿Construyes o destruyes?

Alguna vez leí una frase, que llamó mucho mi atención, tanto que me hizo meditar por largos días. Hice una pausa en mí y observé lo que me rodea, esta frase removió mi ser y lo que soy, dice:

“Es fácil reconocer a las mujeres fuertes: son las que se construyen unas a otras en lugar de destruirse entre ellas”.

Estas líneas hicieron preguntarme de qué lado estaba, ¿Mujer que construye? O ¿Mujer que destruye?  Esto coincidía con una etapa de mi vida de mucho aprendizaje, en el cual me vi vulnerable a las emociones y retos en las diferentes áreas como mujer .

flores 2Pasaban los días y seguía en esa línea de preguntas. Una tarde mientras asistía a una comida entre chicas, me ví rodeada de grandes mujeres. Mujeres con propósito, Mujeres de fe, algunas de ellas conferencistas, comunicadoras, profesionistas en ciertas áreas, cada una con grandes testimonios de vida. Observaba y escuchaba cómo enfrentaban las adversidades de la vida, escuchaba cómo se construían una a la otra.  Al oir alguna de ellas mis lágrimas no pudieron contenerse, jamás imaginé que pudiera identificarme con sus experiencias de vida, en mi interior me repetía: “no soy la única….”.

Al pasar los minutos el silencio se sintió, ¡Elizabeth! ¿Por qué lloras?  Empecé a expresar lo que estaba enfrentando por días, cada una me escuchó con atención, jamás esperé la reacción  de ellas.  Me escucharon y nunca me juzgaron, por primera vez me sentí rodeada de amor, humildad, paciencia y sabiduría. Me dí cuenta que estaba rodeada de Mujeres Fuertes, Mujeres que construyen.

Dios las había puesto en mi caminar.  Entendí lo que estaba pasando por días. Esa lucha interior, esa lucha a creer que era la única en pasar pruebas que dolían. Sentía culpa, vergüenza, temía hablarlo con alguien, pues sentía el temor a ser juzgada. Le pedí a Dios que me guiará, que me pusiera a las personas correctas. Me estaba ahogando en mis tormentas, pero esa tarde comprendí que Dios escuchaba mis súplicas. Entendí que la perfección no existe; Dios me rodeó de MUJERES FUERTES, al sentirme identificada pude hablar sin miedo y comprendí que no soy la única…

Cada una me motivó a seguir, a no culparme, a no sentir vergüenza.  Las adversidades de la vida son parte de nuestro crecimiento, de nuestro caminar. Estas mismas adversidades te desafían a dudar de tu fe, de lo que eres, y hacia dónde vas. Esa tarde fue diferente, algo mayor a mi cambió mi ser. Ahora mi convicción y meta es ser cada día una MUJER QUE CONSTRUYE…

Si tú te identificas con lo que has leído, te motivó a seguir, si estás pasando por alguna prueba en tu vida, sientes que nada tiene sentido y que no puedes más, ¡no renuncies!!!¡Deténte!!! ¡Observa!!!

Hay esperanza para ti, busca rodearte de personas de fe, que amen a Dios con todo su corazón, clama  a Dios y pide que te guíe y que ponga las personas correctas y llenas de sabiduría que puedan ayudarte.

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. ‭‭Jeremías‬ ‭33:3‬ ‭

Por Elizabeth Pamanes

Fotografía: Memories by Giovanna Díaz

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